Archive for the ‘SECTOR PRIMARIO’ Category

sistemas e paisaxes agrarias; prácticas pau, cambio e permanencias do sector primario

6 Febreiro, 2013

SISTEMAS Y PAISAJES AGRARIOS

La agricultura, como actividad característica y caracterizadora del mundo rural, no ha dejado de perder peso económico y social en España durante el último medio siglo. En el año 2006 la contribución del sector agrario al Producto Interior Bruto ha sido sólo del 3,5 % y la población activa agraria, que hace treinta años suponía el 20 % del total, apenas supera ahora el 5 % y no deja de descender. Pese a estos datos tan modestos, la agricultura española se ha modernizado notablemente, con elevados índices de mecanización, y ha mejorado mucho su productividad, aunque menos que otros sectores productivos, de ahí su pérdida de posición relativa. Además, es la actividad que utiliza y gestiona actualmente casi el 90 % de la superficie geográfica (más de 44 millones de hectáreas), siendo el segundo país de la Unión Europea (UE), muy cerca de Francia, en superficie agraria censada.

A la producción agraria, y dentro del sector primario, suele asociarse la pesca. España ocupa un lugar destacado en el mundo y en la UE por volumen de capturas; el descenso de éstas en los últimos 20 años, de más de 1 millón de toneladas en 1987 a 711.000 en 2006, se ha compensado con la producción procedente de la acuicultura, en la que España es primer país productor de la UE. Se trata de una actividad innovadora e industrial, que contrasta con los sistemas tradicionales de marisqueo, por ejemplo el de la captura del percebe.

La actividad agraria se organiza en España, según los últimos datos censales, en algo más de 1,7 millones de explotaciones, frente a los casi 3 millones existentes en 1962. La estructura agraria española sigue siendo fuertemente desequilibrada, con un claro predominio de minifundios y explotaciones familiares en las tierras del norte, en el litoral mediterráneo y las islas, y un protagonismo de latifundios y grandes empresas en las regiones del sur. Los titulares de las explotacionesson mayoritariamente personas físicas, pero es importante también la superficie en manos de entidades públicas (ayuntamientos, comunidades autónomas, diputaciones y Estado), sobre todo en la España del norte y Canarias, y de sociedades mercantiles, especialmente en las agriculturas más dinámicas y empresariales del sur de la Península. Junto al descenso ya señalado de la población activa agraria, llama la atención el acusado nivel de envejecimiento de los titulares de las explotaciones, con más de un 30 % de más de 65 años y un grave problema para el mantenimiento futuro de las mismas, sobre todo en las agriculturas extensivas del interior peninsular. El trabajo familiar, dominante en la mayoría de las explotaciones, se completa con trabajo asalariado fijo y eventual, siendo éste último muy importante en las grandes fincas olivareras y vitícolas del sur, y en los nuevos regadíos intensivos del sureste, especialmente en las provincias de Murcia y Almería, con una participación significativa de mujeres y de inmigrantes.

Del total de la producción agraria española, casi un 40 % corresponde al sector animal -a la ganadería-, que no ha cesado de crecer en los últimos años, y el 60 % restante, al sector vegetal La cabaña y la organización de los sistemas ganaderos presenta en España una clara diversidad regional en función de aspectos agroclimáticos, empresariales y culturales. En las provincias húmedas del norte, con ricos pastos y prados, domina el ganado bovino de orientación láctea o mixta, frente al predominio del vacuno extensivo de carne y el porcino ibérico de las tierras adehesadas del oeste y suroeste peninsular. Llama poderosamente la atención el gran peso de la ganadería industrial porcina y avícola, que sitúa a Cataluña, y dentro de ella a Lleida, a la cabeza del sector ganadero en España.

El clima, a veces con episodios meteorológicos catastróficos, el relieve y los suelos, unidos a una larga historia de ocupación y organización del espacio rural permiten explicar el rico mosaico de sistemas y paisajes agrarios de España. Se trata de un valioso patrimonio ambiental y cultural, además de económico, con hermosas expresiones estéticas y literarias. Los usos del suelo, con distinta participación de cultivos, pastos y terrenos forestales según áreas geográficas, constituyen probablemente la expresión más visible de la diversidad paisajística del espacio rural. Un dato importante en lo que a usos y sistema agrarios se refiere es la expansión contemporánea de las tierras de regadío, que superan en la actualidad los tres millones de hectáreas, y que contrasta con el tímido avance hasta hoy de la agricultura ecológica, con un muy bajo porcentaje todavía de tierras afectadas, aunque con un número creciente de operadores.

En el norte y el noroeste húmedo peninsular, el sistema agrario de base predominantemente ganadera se organiza sobre extensas superficies de prados minifundistas, habitualmente cercados, que ocupan los fondos de valle, las marinas y rasas del litoral, y las onduladas planicies de Galicia. Asociada a pastos y praderías, el arbolado, natural (robledales y hayedos, sobre todo) o de repoblación (con pinos y eucaliptos), ocupa también grandes extensiones, hasta hacerse dominante en las sierras y macizos, siendo aquí de propiedad mayoritariamente pública.

La montaña pirenaica, más elevada y menos húmeda en general, ofrece un paisaje rural de base también ganadera, organizado de forma escalonada, desde las estivas y pastos de verano de cimas, puertos y colls, a los cultivos y prados abancalados de las laderas bajas y valles, pasando por las vertientes forestales, con importante presencia de repoblaciones pinariegas, especialmente en el Prepirineo de Huesca y Lleida.

También es ganadero y forestal el paisaje de amplias áreas del Sistema Central y de la Cordillera Ibérica, con un contraste acusado y llamativo entre las desoladas tierras cerealistas de las altas parameras, y los pastizales, rebollares y extensos pinares de pino silvestre y salgareño, de propiedad predominantemente municipal, que tapizan las serranías y los altos macizos. Por el contrario, en los Montes de Toledo y en Sierra Morena, de menor altitud, pastizales, dehesas de encinas y alcornoques, y tierras de labor definen un mosaico paisajístico pecuario y agrícola, de aprovechamiento también cinegético, y en el que no faltan los pinares y algunos eucaliptales de repoblación.

Hacia el Oeste, sobre las penillanuras salmantina y zamorana, y sobre todo en tierras de Extremadura, la dehesa como estructura vegetal que combina armónicamente pastos y arbolado (de encina, alcornoque, quejigo o rebollo, dependiendo de circunstancias bioclimáticas), y como explotación agrosilvopastorial de grandes dimensiones define uno de los paisajes rurales más característicos y valiosos de la Península, tanto por sus valores ecológicos y culturales, como productivos.

Las llanuras sedimentarias del interior ibérico son la base de los grandes paisajes agrícolas, con un llamativo contraste entre las vegas regadas de los ríos que las drenan y las tierras de secano: en la cuenca del Duero dominan los páramos y campiñas cerealistas, de explotación mayoritariamente campesina y familiar, salpicadas aquí y allá de montes concejiles de encinas y de algunos pinares, con un crecimiento importante del regadío remolachero y forrajero. Los cultivos herbáceos definen también buena parte del paisaje de las planicies y campiñas de la cuenca del Ebro, con el contrapunto de extensos y afamados viñedos, como los de La Rioja o Cariñena, los olivares abancalados del Bajo Aragón y los nuevos regadíos de Los Monegros y Las Bardenas Reales.

En los páramos y llanuras de la Meseta meridional, varios centenares de miles de hectáreas de viñedo -auténtico monocultivo en áreas de La Mancha-, caracterizan un paisaje de suelos ocres y rojizos, en general bastante parcelados, y en el que no faltan tampoco los campos de cereal, crecientemente regados, sobre todo en Albacete, y los olivares al pie de los Montes de Toledo. En la depresión del Guadalquivir, se diferencian con claridad las campiñas olivareras de la provincia de Jaén y del sur de Córdoba, de las campiñas herbáceas, latifundistas y salpicadas de cortijos de Sevilla, del centro de Córdoba o el noroeste de Cádiz. Los viñedos de Jerez y de Montilla-Moriles constituyen dos paisajes cargados de valor económico, cultural y estético.

Las montañas que bordean la Península por el sur y el este, así como las de Baleares, bastante secas y de clima relativamente templado hasta alturas considerables, han sido tradicionalmente ocupadas por la actividad agrícola. Aunque es importante en ellas la superficie forestal, lo más llamativo son los terrazgos abancalados para corregir la pendiente y conseguir suelo en el que cultivar una gran variedad de plantas, tanto de secano como de regadío, como olivos, viñas, almendros, frutales, cereales y productos de huerta. Se observan frecuentes procesos de abandono y de deterioro paisajístico, dadas las limitaciones ambientales del terreno y la escasez de mano de obra para mantener estos paisajes construidos, soportes de agriculturas en general poco rentables.

Abrigadas por esas montañas, se disponen junto al Mediterráneo un conjunto de llanos litorales, hoyas y deltas, de excelentes suelos, clima benigno, casi sin heladas, aunque secos. Allí, el agua y el trabajo humano, han modelado históricos paisajes huerta, como los de Valencia o Murcia, crecientemente urbanizados, junto a nuevos regadíos intensivos, a cielo abierto o bajo plástico, que constituyen hoy el exponente más innovador y competitivo de la agricultura española, aunque con crecientes problemas ambientales.

Singulares son los sistemas y paisajes agrarios de Canarias, adaptados a las peculiares condiciones agroclimáticas, geomorfológicas y edáficas de las islas. La aridez condiciona y explica los secanos cerealistas esporádicos y los extensos eriales y pastizales de Fuerteventura, de buena parte de Lanzarote y, en general, de las rampas y llanos de sotavento de Gran Canaria y Tenerife. En fuerte contraste, los primorosos viñedos y enarenados de Lanzarote y las gavias majoreras. Con agua, tanto en las medianías de barlovento, como en fondo y vertientes de los barrancos, cuidadosamente abancaladas, domina el cultivo del plátano en las zonas bajas y por encima de los 400 m, un policultivo de papas, forrajes, cereales y hortalizas.

PAISAXES AGRARIAS

PAISAXE AGRARIA DO VAL DO NANSA (CANTABRIA)

TUDANCA  NO VAL DO NANSA

En los valles cántabros y asturianos, el paisaje rural, modelado sobre altas divisorias, empinadas vertientes y fondos de valle, aparece organizado por aldeas y villas, como la de Tudanca, en el valle medio del Nansa (Cantabria). Junto a los núcleos se disponen pequeñas parcelas de propiedad privada, separadas por cercas y setos vegetales, destinadas en la actualidad a praderío y antaño tierra de cultivo. En las laderas, como se ve en la imagen, comparten el terreno pastizales, matorrales y bosques de roble y haya, en ocasiones de repoblación de pinos o eucaliptos, sobre todo en las proximidades de la costa. Monte arriba, en los puertos, collados y divisorias, aparecen nuevamente los pastos de propiedad y aprovechamiento colectivo.

PAISAXE AGRARIA DA BISBARRA DO RIBEIRO

VAL DA BISBARRA DO RIBEIRO

El paisaje agrario de buena parte de Galicia, tanto interior como litoral, se caracteriza por un acusado minifundio parcelario y de propiedad de hondas raíces históricas, y por un variado mosaico de aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales, que con frecuencia se mezclan en el territorio No obstante, hay comarcas en las que la actividad agrícola caracteriza el paisaje, como en el O Ribeiro, en la provincia de Ourense y sobre el valle medio del Miño. El viñedo se convierte en monocultivo sobre minúsculas parcelas aterrazadas, como se observa en la imagen, aunque compartiendo el terrazgo con monte de pino marítimo y carballo. Ese viñedo es la base del vino de la acreditada Denominación de Origen O Ribeiro, con alrededor de 3.000 ha de superficie y casi 6.000 pequeños viticultores, que dirigen su producción a poco más de un centenar de bodegas.

PAISAXE AGRARIA DA RIOXA

A RIOXA VIÑEDOS

En el corazón de la depresión del Ebro, desde tierras alavesas hasta las sierras litorales catalanas, se extiende un dilatado paisaje de mesas, planicies y lomas, modelado sobre los materiales sedimentarios de relleno de la depresión. En el centro de la cuenca, de clima mediterráneo continental y semiárido, y de suelos secos, alternan los cereales como pastizales y matorrales abiertos, adaptados a las condiciones de aridez, configurando el paisaje estepario de Los Monegros, hasta la difusión del regadío en las últimas décadas. En la parte occidental de la depresión, algo más húmeda, alternan los cultivos herbáceos y leñosos, destacando sobre las campiñas riojanas y alavesas los cualificados y hermosos viñedos de La Rioja, salpicados de pueblos sobre los cerros, entre los que se intercalan bosquetes y matorrales, que otorgan al paisaje en algunos sectores el carácter de mosaico. Los viñedos riojanos, navarros y alaveses constituyen la base de una cultura enológica y de una producción de muy alta calidad y buen mercado nacional e internacional, amparada por la denominaciones de origen Navarra y Rioja.

PAISAXE AGRARIA DAS CAMPIÑAS DE TERRA DE CAMPOS

Rural_Fig_09 (1)

En la cuenca del Duero, sobre todo en el área central y oriental, definen el carácter del paisaje y sus imágenes culturales y simbólicas, campiñas cerealistas, de explotación mayoritariamente campesina, salpicadas aquí y allá de montes concejiles de encinas y de algunos pinares, con un crecimiento importante del regadío remolachero y forrajero. El sistema de explotación de estas campiñas castellanas suele ser de año y vez, que supone la división de la explotación agraria o de una finca en dos mitades, de las que cada año una se siembra de cereal (tradicionalmente trigo y en la actualidad sobre todo cebada), y la otra mitad permanece en barbecho. Con la mecanización y el uso generalizado de abonos los barbechos se suelen semillar con plantas industriales como el girasol, con leguminosas o con otras herbáceas forrajeras. La imagen ofrece un primer plano del terrazgo cerealista de la campiña de Tierra de Campos, cerca de Medina de Ríoseco. Entre los rastrojos del cereal y las pacas de paja destaca un palomar circular de adobe, construcción característica y elemento del paisaje de estas campiñas castellanas.

PAISAXE DE DEVESA PACENSE

DEVESA PACENSE JEREZ DE LOS CABALLEROS

El paisaje agrario del oeste de España (con continuidad en Portugal), sobre las penillanuras salmantina y zamorana, y en una parte importante de las tierras de Extremadura, se define por el protagonismo del espacio adehesado. La dehesa es una estructura vegetal propia de los climas mediterráneos que combina armónicamente pastos, cultivos herbáceos y arbolado (de encina, alcornoque, quejigo o rebollo, dependiendo de circunstancias bioclimáticas). Pero es también un tipo de propiedad y explotación de gran tamaño, cercada y latifundista, y un complejo sistema de explotación agrosilvopastoril de notables valores al mismo tiempo económicos, ecológicos, culturales y estéticos, como pone de manifiesto la presente imagen de las dehesas cercanas a Jerez de los Caballeros a fines de primavera.

PAISAXE AGRARIA DE MOTA DEL CUERVO (A MANCHA)

MOTA DEL CUERVO CUENCA

En los páramos y llanuras de la Meseta meridional, varios centenares de miles de hectáreas de viñedo -auténtico monocultivo en áreas de La Mancha-, caracterizan un paisaje de suelos ocres y rojizos, en general bastante parcelados, y en el que no faltan tampoco los campos de cereal, como en esta imagen del término municipal de Monta del Cuervo en tierras manchegas de Cuenca. Los extensos pueblos de caserío chato y encalado, dominados por las torres parroquiales y vigilados en ocasiones por molinos de viento sobre los cerros, contrastan con la soledad de los campos, salpicados aquí allá de majanos, norias, casillas y alguna casa de labor o quintería de grandes proporciones cuando la propiedad se hace latifundista. Esto último ocurre sobre todo en las áreas en las que las órdenes militares (las de Santiago, Calatrava y San Juan, según comarcas) mantuvieron hasta mediados del siglo XIX un importante patrimonio rústico.

PAISAXE AGRARIA DAS CAMPIÑAS CORDOBESAS

CAMPIÑA CORDOBESA

La depresión del Guadalquivir, que se extiende desde Jaén a la marisma de Doñana, se caracteriza en buena parte de su extensión por un relieve de suaves lomas y algunos cerros, modelado sobre los potentes espesores de margas arcillosas de relleno marino. Sobre esas lomas de suelos arcillosos y elevada calidad agrológica el terreno aparece completamente cultivado. En la parte oriental y meridional de la depresión, de suelos algo más sueltos y de mayores pendientes, domina el cultivo del olivar, que caracteriza a la campiña jiennense, y en algunas comarcas, el viñedo, como en la zona de Montilla-Moriles. En el centro y oeste de la cuenca, el paisaje agrario se hace plenamente cerealista y latifundista, organizado por cortijos, como el que aparece en la imagen, situado en la extensa campiña del término municipal de Córdoba. La clase terrateniente tradicional de Antiguo Régimen, integrada aquí por la catedral (que poseía 27 cortijos), algunos conventos y la nobleza, se vio sustituida a lo largo del XIX, como consecuencia de la desamortización eclesiástica y la desvinculación de bienes raíces, por una nueva clase terrateniente de grandes labradores que controla hoy la propiedad de la tierra en amplias zonas de las campiñas sevillana, cordobesa y gaditata. La imagen corresponde al final del verano, con las tierras en barbecho, después de haberse cosechado y labrado las tierras cultivadas de trigo y girasol.

PAISAXES AGRARIAS DO BAIXO MAESTRAZGO

BAIXO MAESTRAZGO

Las montañas que circundan el Mediterráneo en la Península Ibérica y las de Mallorca, sobre todo sus laderas soleadas y de suaves inviernos orientadas al mar, y, en general, algo más húmedas que los llanos costeros, presenta un paisaje rural en el que, junto a matorrales, pastizales y bosques, los terrazgos agrícolas ocupan un extensión considerable. Son pues paisajes de una montaña agroforestal y, en muchos casos, altamente poblada y humanizada. Las fuertes pendientes y la pedregosidad del terreno, con frecuencia calizo, ha obligado a las comunidades rurales a abancalar o aterrazar las vertientes, para conseguir suelo agrícola y desarrollar sobre bancales y terrazas una agricultura mayoritariamente de secano y de cultivos leñosos como el olivar, el almendro, la viña, el algarrobo y otros frutales de secano. La imagen ofrece un paisaje del Bajo Maestrazgo en la provincia de Castellón; los bancales, defendidos por gruesos muros de cantería caliza, estar cubiertos de olivos.

PAISAXE AGRARIA DA HORTA MURCIANA

Rural_Fig_14

Abrigados por montañas, se disponen junto al Mediterráneo un conjunto de llanos litorales, hoyas y deltas, de excelentes suelos, clima benigno, casi sin heladas, aunque muy secos. Allí, el agua y el trabajo humano, han modelado históricos paisajes de huerta, como el de Murcia, que aparece en esta imagen, crecientemente urbanizado, y en el que pueden apreciarse el minifundio parcelario, la mezcla de los cítricos y cultivos hortícolas, y un diseminado residencial que va colonizando la huerta a partir de la densa red de caminos que confluyen en la ciudad de Murcia.

PAISAXE AGRARIA DA GERIA (LANZAROTE)

LA GERIA EN LANZAROTE

La aridez, unida a la sequedad ambiental de los suelos y a la existencia de extensas zonas cubiertas por depósitos volcánicos recientes, explican que amplias áreas de las tierras bajas de las islas orientales de Canarias presenten un paisaje agrario caracterizado por el predominio de pobres y abiertos pastizales esporádicos, dedicados a la ganadería extensiva de caprino, y por aleatorias sembraduras de cereal en los años menos secos. Contrastan en este panorama, las gavias aterrazadas en las inmediaciones de algunos barrancos, con cultivos regados y palmeras, frecuentes en Fuerteventura, o los terrazgos empiconados de Lanzarote. En esta isla se encuentra el singular y hermoso paisaje de La Geria (en la fotografía), uno de los más característicos del Archipiélago. Su origen se encuentra en la necesidad de aprovechar las amplias extensiones recubiertas por las arenas (lapilli) , emitidas en las erupciones volcánicas de Timanfaya. El campesino lanzaroteño comprobó cómo las plantas que habían quedado parcialmente cubiertas de picón o arena, tenían un desarrollo más favorable. De ahí surgió la idea de excavar la capa superficial, hasta encontrar el suelo enterrado y realizar allí la plantación, mayoritariamente de viñas, y, en menor medida, de otros frutales, como higueras.

Los hoyos así realizados, en forma de pequeños conos, se suelen proteger del viento con un pequeño muro. Se calcula que en cada hectárea pueden existir de 250 a 350 hoyos, de- pendiendo de su profundidad, siendo aproximadamente 2.300 las hectáreas dedicadas al cultivo de la vid. Las características del lapilli permitieron mantener cultivos de secano, en una zona con una pluviometría anual que no supera los 150 milímetros. Ello es posible gracias a que este material volcánico reúne una serie de propiedades, tales como su capacidad de absorber y conservar la humedad, tanto de la lluvia como la ambiental. Asimismo, permite una mayor absorción del agua de las precipitaciones, facilitando la infiltración y evitando la erosión. Además, el picón actúa como aislante, evitando las pérdidas de agua por evaporación, y manteniendo constante la temperatura de la tierra vegetal.

PAISAXE AGRARIA DO VAL DO REI (A GOMERA)

BANCAIS DA ILLA DA GOMERA

En Canarias, cuando se dispone de humedad y agua para riego, tanto en las medianías de barlovento, como en fondos y vertientes de barrancos, cuidadosamente abancalados como el de Gran Rey en La Gomera, que aparece en la imagen, domina el cultivo del plátano en las zonas bajas y por encima de los 400 m, un policultivo de papas, forrajes, cereales y hortalizas, salpicado de palmeras y moteado por un caserío diseminado o agrupado en pequeños núcleos.

LIGAZÓN DE INTERESE:

Advertisements

guías para o comentario de paisaxes xeográficas

5 Febreiro, 2013

GUÍAS PARA O COMENTARIO DE PAISAXES XEOGRÁFICAS


Segundo sinala a Convención Europea da Paisaxe, a “paisaxe” designa calquer parte do territorio, tal como é percibida polas poboacións, e cuxo carácter resulta da acción de factores naturais e humanos e das súas interrelacións”. As paisaxes que son dinámicas e evolucionan ao largo do tempo, son diferentes en cada rexión e forman parte de noso patrimonio, polo que están sendo cada vez máis valorados e protexidos.

Dacordo coa anterior definición, para o comentario xeográfico dunha paisaxe deberanse ter en conta  todos os aspectos (naturais, agrarios, industriais, terciarios ou de servizos) susceptibles de ser analizados en dita paisaxe; e estos, que poden conter elementos moi variados, terán que ser ademáis considerados, no desenvolvemento do comentario, nas súas mútuas interrelacións. Neste sentido, as fotografías aéreas e ossensores remotos constitúen, xunto ao imprescindible traballo de campo, uns  dos instrumentos más eficaces da xeografía na lectura e interpretación das paisaxes

RELACIÓN DE PAUTAS A SEGUIR

I. PAISAXE NATURAL:

1. Análise dos elementos naturais:

a) Relevo:

– Formas de relevo (montaña, chaira, costa, …).

– Formas do modelado (granítico, calcáreo, arxiloso, producto da erosión diferencial, …).

b) Vexetación: Tipos (bosque, matogueira, prado, …), especies, extensión, distribución, …

c) Solos: Tipos (Terra fusca, terra rossa, terra parda meridional, solo aluvial, volcánico, …), calidade.

d) Augas: Tipo (mar, ríos, arroios, acuíferos, …), localización, réxime e caudal dos ríos.

e) Clima: A deducir das referencias anteriores.

2. Localización xeográfica da paisaxe: En base aos elementos naturais analizados, localizar o máis aproximadamente posible a paisaje proposta

3. Interrelacións entre o medio natural e a actividade humana:Analizar as influencias entre o medio (relevo, vexetación, solos, augas, clima) e o ser humano (posible aproveitamento de recursos, si favorecen ou non certas actividades económicas ou o asentamento humano, etc.). No caso de que a paisaxe sexa estrictamente natural, centrar este apartado no posible impacto das actividades humanas no medio e nas medidas políticas de protección e conservación medioambiental. (cfr., Manual).

PAISAXES HUMEDOS BIS

II. PAISAJE RURAL (AGRO–PECUARIO, PESQUERO, EXPLOTACIÓN FORESTAL):

As paisaxes rurais resultan da combinación do medio natural coa actividade agraria do ser humano. Xa que logo, á hora de facer un comentario deles, hai que ter en conta ambos aspectos.

1. Emprazamento: paisaxe de interior, costa, montaña, val, etc.

2. Análise dos elementos naturais (aplicar o apartado I, sintetizando os principais aspectos).

3. Análise dos elementos humanos:

a) Trazos da estructura agraria:

– Estructura da propiedade e da explotación: Tamaño, forma e límites das parcelas.

– Técnicas de producción (tradicionais ou modernas, maquinaria, tipo de abonado, invernadeiros, rego por goteo, …)

b) Poboamento e hábitat rural: tipoloxía do poboamento (concentrado, disperso, …) e do agrupamento (lineal, apiñado); outras formas de poboamento (urbanizacións, …); características da casa rural (tradicional, novos modelos, …) e a súa integración co medio.

c) Rede viaria: Rede tradicional (servidumes e camiños) e rede actual (pistas, estradas). Tipo (imbricada, iuxtaposta), impacto sobre o medio rural, etc.

d) Actuacións políticas: Obras hidráulicas, concentración parcelaria, …

4. Análise dos usos do espazo rural:

a) Localización e extensión de cada uso do solo: agrícola, gandeiro, forestal.

b) Usos agrarios do solo:

– Tipos de cultivo, de gando e de especies forestais.

– Sistemas de producción agrícola (rotación de cultivos, barbeito, sequeiro/regadío –obras hidráulicas–) e de producción gandeira (pastos naturais, estabulación, …)

– Rendemento e productividade: sistemas extensivos ou intensivos, de alta ou de baixa productividade.

– Destino da producción: autoconsumo, mercado, transformación industrial.

Pode deducirse do grao de desenvolvemento da paisaxe, da especialización de productos, da rede de transporte, da presencia de industrias agroalimentarias, etc.

c) Outros usos do solo: residencial, industrial, turístico, etc.

5. Localización da paisaxe rural: segundo as referencias anteriores, determinar o tipo de paisaxe rural e a súa posible localización, o máis aproximadamente posible.

6. Problemas do espazo rural:

a) Relacionados coa actividade agraria: tipo de actividades, tamaño das parcelas, infraestructuras e equipamentos, …

b) Relacionados co medio ambiente: impacto das actividades humanas (sobreexplotación, contaminación, …); por abandono da actividade (éxodo rural, …).

7. Perspectivas de futuro: previsións segundo o grao de desenvolvemento actual e coa PAC, posibilidades de ordenación do espazo rural, etc.

TABOA TRAZOS ESPAÑA NORTE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PAISAXE AGRARIA DA IBERIA HÚMIDA PARA PRÁCTICO DE A&C

PAISAXE GALEGA DE MONTAÑA

 

 

transformacións recentes na estructura agropecuaria; territorio e economía, teoria da pau 2012

4 Febreiro, 2013

TRANSFORMACIÓNS RECENTES NA ESTRUTURA AGROPECUARIA ESPAÑOLA

O espazo rural é o territorio non urbanizado da superficie terrestre. Tradicionalmente foi, case en exclusiva, un espazo agrario onde se desenvolvían as actividades agrícolas, gandeiras e forestais. Non obstante, desde a década de 1970, introducíronse outras actividades, como as residenciais, industriais, de servizos, recreativas e paisaxístico-conservacionistas. Como consecuencia, o espazo rural volveuse máis heteroxéneo e complexo.

A POBOACIÓN RURAL

A poboación ocupada nas actividades agrarias é escasa (4’5% en 2007) e envellecida (máis do 50% tiña entre 40 e 64 anos). Non obstante, existen diferenzas territoriais entre as baixas cifras de poboación agraria de Madrid e do País Vasco, en torno ao 1%, e os valores máis altos de Estremadura, Murcia e Galicia, superiores ao 8%. Pola súa banda, o envellecemento rural é máis adecuado nas comunidades do interior peninsular.

A causa principal desta situación foi o éxodo rural, acontecido entre 1960 e 1975. Estivo motivado pola mecanización das tarefas agrarias e pola atracción exercida pola industria e polos servizos urbanos, que provocaron o despoboamento das áreas rurais máis atrasadas da montaña e do interior peninsular. Desde 1975, a crise económica desacelerou o éxodo rural e incrementou a actividade agraria a tempo parcial.

As tendencias demográficas que se apuntan desde a década de 1990 son dobres:

– Unha continuación do descenso demográfico e do envellecemento nas áreas rurais máis desfavorecidas. Os motivos son o crecemento natural negativo; a emigración; a xubilación de moitos agricultores maiores; e os plans de prexubilación e de abandono da actividade, que lles afectan sobre todo ás explotacións menos rendibles e a unha parte das traballadas a tempo parcial.

– Certa recuperación e rexuvenecemento das áreas rurais máis dinámicas. Está relacionada co asentamento de inmigrantes para realizar tarefas agrarias; coas novas actividades residenciais, industriais e de servizos en zonas rurais periurbanas e turísticas; e coas subvencións destinadas a evitar o despoboamento rural e a instalar novos agricultores.

AS EXPLOTACIÓNS AGRARIAS

Unha explotación agraria é unha unidade económica que agrupa todas as parcelas traballadas por un mesmo agricultor ou gandeiro, xunto ás instalacións complementarias (granxas, almacéns, silos…), aínda que non todas as terras sexan da súa propiedade e estean dispersas polo territorio.

En España contabilízanse hoxe un millón de explotacións agrarias, cifra moi inferior aos 2,9 millóns censadas en 1962. Unha parte dese descenso débese ao abandono de terras polos que se xubilaron, emgraron ou cambiaron de actividade. Pero tamén é resultado dun proceso de concentración, por venda ou arrendamento de parte desas trerras aos que permanecen no campo.

Esa concentración permitiu a elevación do tamaño medio das explotacións a 24,8 hectáreas, pero aínda existen fortes contrastes: a metade non chega ás 5 hectáreas, mentres só un 5% supera as 100 hectáreas; aínda que reúnen máis da metade da terra e dos ingresos obtidos. O resultado é unha dualidade cada vez maior entre:

– Explotacións familiares moi pequenas e pouco rendibles, en progresivo abandono ou traballadas só a tempo parcial ao non permitiren uns ingresos suficientes, o que supón unha baixa produtividade.

– Empresas agrarias, ben de particulares, sociedades ou cooperativas, que teñen maior dimensión, estanse modernizando e son rendibles, o que permite aumentar a súa produción e manter os empregados. Existen importantes diferenzas rexionais en canto ao tamaño medio das súas explotacións agrarias:

– As rexións dominadas por cultivos de secaño ou devesas presentan explotacións de maior tamaño medio: máis de 50 hectáreas en Castela e León, ou máis de 30 en Aragón, Castela-A Mancha, Extremadura e Madrid.

– As rexións húmidas e de especialización gandeira, xunto aos regadíos do litoral mediterráneo e as illas, contan con explotacións máis pequenas: menos de 12 hectáreas de media en Galicia, País Vasco ou Murcia, e de 5 hectáreas na Comunidade Valenciana e Canarias.

O réxime de tenza estable a relación entre propiedade e explotación ou uso da terra. Pode distinguirse entre tenza directa (explotación traballada polos seus propietarios), arrendamento (se explotan terras alleas a cambio dunha renda anual) e parzaría (se explotan terras a cambio dunha porcentaxe da colleita). Na actualidade, un 70% das terras cultivadas mantéñense en tenza directa e tende a desaparecer o sistema de parzaría (só un 2% do total).

Un medio para conseguir explotacións agrarias rendibles de dimensión suficiente foi a creación de cooperativas, en que os propietarios son socios ou cooperativistas, que poñen as súas terras ou a súa produción en común. Nalgúns casos compártense as tarefas do campo, pero predominan as dedicadas a transformar os produtos (elaboración de viños e aceites, por exemplo) e comercializalos. En España hai arredor de 4.000 cooperativas agrarias, que xa xeran o 45% da produción final agraria.

TÉCNICAS E SISTEMAS AGRARIOS

As técnicas e os sistemas agrarios experimentaron cambios desde a década de 1960. As transformacións técnicas consistiron na incorporación de avances como a mecanización de tarefas, a seleción xenética das sementes e razas gandeiras, ou o uso de fertilizantes químicos e productos fitosanitarios.

As transformacións nos sistemas agrarios supuxeron unha crecente intensificación da producción e un paralelo aumento do rendementos. A agricultura española actual coñeceu un intenso proceso de modernización, o que permitiu elevar a súa eficiencia. As transformacións máis importantes son:

– Unha crecente especialización do territorio nos cultivos para os que teñen meiores condicións competitivas, abandonando o resto. A substitución do policultivo polo monocultivo provoca maior rendabilidade para o agricultor, aínda que a cambio, os riscos son superiores en caso dunha mala colleita ou se se produce un descenso de prezos neste produto.

– Maior investimento de capital para incorporar maquinaria (tractores, colleitadoras, motores para rega, etc.), produtos químicos (fertilizantes, herbicidas, praguicidas, etc.) Ou sementes seleccionadas e transxénicas, manipuladas xeneticamente. Este tipo de investimentos reduce a necesidade de traballadores e aumenta os rendementos, aínda que tamén pode ter consecuencias negativas: os residuos químicos poden contaminar o solo ou as augas, e existe un debate sobre os posibles riscos para a saúde derivados do concurso de productos transxénicos.

– orte incremento da superficie en regadío, que de ocupar pouco máis dun millón de hectáreas en 1900, duplicou esa cifra en 1970 e hoxe supera os 3,4 millóns. Este aumento permite multiplicar ata por seis as produccións obtidas en secaño, pero tamén provoca a sobreexplotación de certos acuíferos e crecentes conflitos pola auga.

– Incorporación de novas técnicas de cultivo, como o enarenado ou cultivo baixo plástico. No enarenado altérnanse capas de area e esterco, permitindo cultivar terrras moi pouco fértiles; sobre todo, no sureste peninsular. O cultivo baixo plástico asóciase ao uso de técnicas avanzadas como o cultivo hidropónico, sen solo, a rega por goteo, ou a creación de microclimas controlados a distancia con medios informáticos.

ESTRUCTURA GANDEIRA

Nos últimos anos, a gandería coñeceu un notable desenvolvemento en España, e hoxe en día representa un 40% da produción final agraria, fronte ao 60% da agricultura. Esta crecente importancia veu acompañada por:

– Un cambio das funcións asignadas á actividade gandeira, que de ser só un complemento da agricultura, aumentou a súa importancia económica ante o crecente consumo dos seus produtos.

– A modernización das explotacións, incorporando todo tipo de melloras técnicas no seu funcionamento.

– Unha diferente evolución das especies en función da súa rendibilidade e das limitacións ao seu aumento impostas polas políticas agrarias.

– Importantes modificacións na súa distribución territorial, que resulta cada vez menos dependentes das condicións naturais, ao aumentar a importancia da gandaría estabulada.

No pasado, a gandaría tiña como funcións principais as de fornecer animais de labor as tarefas agrícolas (gando bovino e equino) e a produción de la (gando ovino). A produción de carne e leite para a alimentación era complementaria, ao seren produtos que só unha parte da poboación podíaincluír como parte habitual da súa dieta.

O gando bovino era máis frecuente nas rexións húmidas, e o ovino e caprino nas secas, pero resultaba frecuente certa mestura de especies no territorio. O gando porcino e aviario era bastante habitual, en pequenas cantidades, dentro das explotacións familiares. Na actualidade, esa situación modificouse por completo:

– Case desapareceu a utilización de animais de labor ante o avance da mecanizació, e tamén perdeu importancia a produción de la ante os baixos prezos e o aumento das importacións.

– Produciuse unha intensificación da actividade, crecendo a estabulación do gando en granxas onde é alimentado a partir de pensos. Pola contra, case desapareceron algunhas prácticas seculares como a transhumancia estacional dos rabaños, entre os pastos de montaña no verán e os de chaira no inverno, que foron a base da prosperidade económica de numerosas comarcas hoxe en declive.

– A gandaría destínase hoxe principalmente á alimentación da poboación, o que va unido ao forte aumento do consumo de carne, leite e ovos. Iso supuxo, a miúdo, a substitución das razas autóctonas por outras de maior produció e por conseguite, maior rendabilidade. Os diversos tipos de especies tiveron un crecemento moi desigual, que tamén modificou a súa distribución espacial:

– O gando bovino ou vacún conta hoxe cuns 6,5 millóns de cabezas, que se destinan nun 80% á produción de carne e coiros. Localízanse, sobre todo, nas áreas montañosas e nas devesas occidentais, aínda que as granxas intensivas para a engorda de becerros proliferaron tamén en territorios con escaseza de pastos, totalmente dependentes da compra de pensos. O outro 20% do gando vacún dedícase, a produción de leite, pero a súa evolución foi máis negativa ante a competencia doutros países europeos e o establecemento de cotas leiteiras pola PAC, que eliminaron moitas explotacións familiares de pequeno tamaño. Este sector se localiza especialmente nas rexións cantábricas.

– O gando ovino conta con 24 millóns de cabezas, e sufriu un forte retroceso hai catro décadas ao caer o prezo da la e emigraren moitos pastores. Porén, nos últimos anos foise recuperando ao aumentar a demanda de carne de cordeiro e leite. A súa distribución é bastante dispersa con maior importancia no interior peninsular, onde aproveitan pastos estacionais: Castela-A Mancha, Castela e León, Estremadura e Aragón suman o 70% do total.

– O gando caprino conta con 3 millóns de cabezas e sempre foi complementario do anterior, utilizado para a fabricación de queixos e consumo de carne. Alcanza a súa importancia en terreos áridos ou montañosos con pastos escasos e de pouca calidade, como os de sueste peninsular e Canarias.

– O gando porcino conta con preto de 24 millóns de cabezas e experimentou un rápido crecemento nas últimas décadas. Mantense a importancia da raza ibérica, criada nas devesas salmantinas, estremeñas e onubenses, que xera produtos de alta calidade e crecente demanda nacional e internacional. Pero tamén proliferan as granxas onde se realiza a engorda rápida de animais, localizadas sobre todo en Cataluña, Aragón, Murcia e algunhas provincias próximas a grandes mercados de consumo, como son Segovia e Toledo.

– O gando aviario é a que rexistrou un maior aumento nos últimos tempos, con granxas que funcionan como verdadeiras fábricas automatizadas que chegan a superar, en ocasións, os 50.000 animais, a partir do consumo intensivo de pensos e un sistema de produción continua.

O aumento rexistrado no consumo de carne de polo e ovos ten a súa orixe na expansión das granxas avícolas, mentras outros tipos de granxas (pavos, paspallases, avestruces, parrulos, etc.) Teñen escasa importancia ata o momento. A súa localización é pareceida á das granxas porcinas, con Cataluña na cabeza

POLÍTICA AGRARIA COMÚN (PAC)

As áreas rurais españolas cunha importante presenza de actividades agrarias enfróntanse desde hai décadas a importantes problemas:

– Escasa competitividade dunha parte dos produtos, que só poden ser rendibles para o agricultor grazas ás políticas de subvención e ao establecemento de prezos protexidos.

– Progresivo despoboamento e envellecemento das áreas rurais españolas, onde os maiores de 65 anos representan un terzo da poboación, mentres a poboación nova, con menos de 16 anos é só dun 10%, así como dos propietarios das explotacións agrarias (máis da metade supera os 50 anos).

– Redución dos empregos agrarios debido aos procesos de mecanización e o abandono de terras pouco produtivas.

– Ingresos medios inferiores aos que obteñen os que traballan na industria ou nos servizos.

– Crecentes impactos ambientais ao aumentar a demanda de agua e intensificarse a explotación da terra mediante o uso, ás veces excesivo, de agroquímicos que contaminan solos e acuíferos.

Ante esta situación todos os países desenvolvidos manteñen unha política agraria que trata de asegurar a viabilidade do sector, e así manter a presenza no camo dun certo número de agricultores e gandeiros; procurando, deste xeito, elevar as súas rendas tanto por razóns económicas coma sociais e ambientais.

Desde a entrada na Unión Europea, a maioría das accións dirixidas á promoción do sector agrario español proveñen da Política Agraria Común (PAC). Aínda que a PAC coñeceu importantes cambios ao longo do tempo, a súa influencia sobre o sector agrario español concretouse nunha serie de accións:

– Establecemento de prezos de garantía para determinados produtos agrícolas e gandeiros (cereais, oleaxinosas, leguminosas, leite, etc.), con subvencións aos produtores en función da superficie cultivada ou do número de cabezas de gando coas que contan.

– Esixencia de reducción de superficie, ou cotas máximas de produción, para algúns cultivos ou especies gandeiras que xeran excedentes non consumidos, tal como ocorreu, por exemplo, co viñedo ou as grandes leiteiras.

– Apoio á forestación de terras agrícolas, para reducir a superficie total cultivada e mellorar a calidade do medio ambiente, así como á agricultura e gandería ecolóxicas.

– Axudas para a modernización das explotacións e a incorporación de mozos agricultores.

– Apoio á diversificación económica do mundo rural, que evite a excesiva especialización agraria de certas e comarcas e favoreza empregos alternativos para mulleres e mozas (turismo rural, artesanía e industria, etc.).

– Axudas especias para áreas de montaña e zonas desfavorecidas. Pese a ser a clave que permite manter hoxe activas boa parte das explotacións agrarias, a PAC enfróntase a certas críticas:

– Absorbe parte importante do orzamento total comunitario, o que non corresponde ao peso relativo do sector.

– Supón un protecionismo do seu mercado interior, que frea as posibilidades de que países do Terceiro Mundo exporten a el os seus produtos, moitas veces máis baratos.

– Como as axudas se vinculan ao tañamo da explotación, favorece unha repartición moi desigual: só un 20% das exportacións repartiu o 80% das axudas.

TOMADO DE:

http://noespazoenotempo.webnode.es/fotogaleria/cambios-e-permanencias-no-sector-primario/

http://ciug.cesga.es/docs/probas/2012/PAU_2012_Xeografia.pdf

MAPA CONCEPTUAL BLOQUE II TEMA 2

TRANSFORMACIONS RECENTES DA ESTRUTURA AGROPECUARIA

RESUMOS (DE ALUMNOS) SOBRE AS DINÁMICAS RECENTES DO MUNDO RURAL

As transformacións e o progreso nas actividades agrarias non afectaron a todo o espacio rural español e seguen convivindo modernización (especializacións competitivas no marco da economía de mercado) e tradición.  En efecto, algunhas comarcas con menor adaptación ós cambios (cultivos tradicionais con escasos rendementos), o chamado espacio rural profundo, son as que mellor exemplifican a crise do mundo rural, que tratan de solucionarse mediante políticas de ordenación do espacio rural.

A CRISE DO MUNDO RURAL

A crise rural manifestase en diversos indicadores:

– O descenso da poboación activa ocupada.

– A disminución da súa contribución relativa ó PIB, fora da crecente contribución absoluta ao PIB por incremento da productividade.

– A reducción da participación agraria no comercio exterior.

As causas foron o incremento das importacións alimentarias relacionadas co aumento do nivel de vida, das importacións de productos tropicais e o déficit madeireiro.

PROBLEMAS DO ESPACIO RURAL ESPAÑOL

A) Problemas demográficos:

– A disminución e envellecemento da poboación rural como consecuencia da emigración.

– A escasa cualificación de man de obra que dificulta a súa reconversión.

B) Problemas económicos:

– A escasa diversificación económica do espacio rural, con consecuencias de paro agrario nas grandes propiedades agrarias traballadas por xornaleiros.

– A adaptación da actividade agraria ós cambios na demanda alimentaria operados nos últimos anos.

A dependencia ás fábricas alimentarias do mercado tanto no abastecemento como na venda dos productos.

– A PAC esixe crecente modernización agraria para incrementar a competitividade e os rendementos.

C) Problemas de equipamento e calidade de vida:

a) Problemas de equipamento Problemas de accesibilidade, carencias en infraestructuras e servizos elementais ou baixas dotacións en equipamentos colectivos de todo tipo son problemas agravados polas distancias respecto ós núcleos urbanos.

b) Problemas ambientais. A actividade agraria colabora á degradación do medio natural:

– A degradación da vexetación pola deforestación.

– O deterioro do solo por sobreexplotación (os pesticidas acaban facendo resistentes os parasitos e os fertilizantes químicos diminúen a calidade nutritiva das plantas).

– A sobreexplotación e contaminación das augas superficiais e os acuíferos (problemas causados polos productos químicos e os vertidos directos de xurros gandeiros ós ríos).

A ORDENACIÓN DO ESPACIO RURAL:

A resolución dos problemas agrarios débense abordar globalmente, é dicir, a través das políticas de ordenación do espacio rural.

Os actores da ordenación rural son:

– A Unión Europea (UE), as Comunidades autónomas (CCAA) e as Administracións locais.

A política da UE proporciona fondos estructurais as rexións agrarias desfavorecidas. O obxectivo e manter un numero suficiente de agricultores para conservar as paisaxes agrarias e o medio natural. Financia o programa LEADER que axuda as rexións mais afectadas negativamente pola PAC.

As CCAA interveñen na ordenación rural a través das súas competencias.

– As Administración local  que xunto a ordenación do espacio rural no termo municipal e fomentar o potencial endóxeno.

AS PRINCIPAIS LIÑAS DE ACTUACIÓN

A) Desenvolvemento económico (a retención da poboación no mundo rural depende dos postos de traballo e das expectativas económicas). Entre as iniciativas:

– A diversificación das actividades (fomentar a transformación industrial

con agroindustriais destinadas a elaboración de alimentos e artesanías e o turismo rural que ofrece diversas modalidades: agroturismo, turismo infantil, xuvenil, ecolóxico…).

– A modernización e a mellora da calidade (introducción das denominacións de orixe e calidade).

– A promoción das cooperativas de producción e consumo coa pretensión de reducir a dependencia do mercado.

B) Mellora das infraestructuras, equipamentos colectivos e calidade de vida.

Mellorar a accesibilidade e garantir os servicios elementais.

Desenvolver a política rural da UE que financia a preservación do ambiente xunto ás actividades tradicionais da poboación.

Potenciar a agricultura ecolóxica con sistemas naturais, que evitan o uso de productos químicos (Os seus cultivos proceden de solos descontaminados dende polo menos dous anos). A vantaxe desta producción está na saudabilidade. Os inconvenientes están na súa caducidade e carestía.

A ESTRUTURA AGRARIA E AS SÚS TRANSFORMACIÓNS RECENTES

POBOACIÓN RURAL

Ata o século XIX gran parte da poboación española dedicábase a obter alimentos e outros bens de primeira necesidade. A pesar da industrialización, a comezos do s. XX España aínda era una sociedade rural, pois apenas una quinta parte da poboación vivía en cidades e dous terzos do activo humano traballaba no sector primario. O período tralo Plan de 1959 modificou definitivamente esta situación ao acelerar o proceso de industrialización, provocar o éxodo rural e o proceso de desagrarización. Ao mesmo tempo , a sociedade española terciarizouse; hoxe en día o sector primario só da emprego ao 4,5% dos ocupados en España e xera un 4% do PIB. Na sociedade postindustrial as actividades agrarias non poden competir con outras que xeran maior riqueza, nin tampouco con produtos procedentes de terceiros países. As rexións con maior emprego primario son Extremadura, Murcia, Andalucía, Galicia e as dúas Castelas. Hoxe en día, para manter a poboación no rural establécense unhas políticas tendentes ao desenvolvemento destas zonas non urbanas, como vermos ao final da exposición.

AS EXPLOTACIÓN AGRARIAS

Unha explotación agraria é unha unidade económica que agrupa todas as parcelas traballadas por un mesmo agricultor ou gandeiro, xunto ás instalacións complementarias (granxas, almacéns, silos…), aínda que non todas as terras sexan da súa propiedade e estean dispersas polo territorio. Existen latifundios, grandes extensións agrarias cultivadas con traballadores asalariados con salarios baixos e baixos rendementos, que están situados no sur da Península, sobre todo en Andalucía e Extremadura; e minifundios, pequenas parcelas cuxo orixe é a fragmentación por herdanza, normalmente orientadas ó policultivo de subsistencia, atopándose no norte da península e nalgunhas zonas do Mediterráneo. En España contabilízanse hoxe un millónde explotacións agrarias. O descenso constante no seu número débese ao abandono de terras polos que se xubilaron, emigraron ou cambiaron de actividade. Pero tamén é resultado dun proceso de concentración, por venda ou arrendamento de parte desas trerras aos que permanecen no campo. Esa concentración permitiu a elevación do tamaño medio das explotacións a 24,8 hectáreas, pero aínda existen fortes contrastes: a metade non chega ás 5 hectáreas, mentres só un 5% supera as 100 hectáreas; aínda que reúnen máis da metade da terra e dos ingresos obtidos. O resultado é unha dualidade cada vez maior entre:

Explotacións familiares moi pequenas e pouco rendibles, en progresivo abandono ou traballadas só a tempo parcial ao non permitiren uns ingresos suficientes, o que supón unha baixa produtividade.

Empresas agrarias, ben de particulares, sociedades ou cooperativas, que teñen maior dimensión, estanse modernizando e son rendibles, o que permite aumentar a súa produción e manter os empregados.

Existen importantes diferenzas rexionais en canto ao tamaño medio das súas explotacións agrarias:

As rexións dominadas por cultivos de secaño ou devesas presentan explotacións de maior tamaño medio: máis de 50 hectáreas en Castela e León, ou máis de 30 en Aragón, Castela-A Mancha, Estremadura e Madrid.

As rexións húmidas e de especialización gandeira, xunto aos regadíos do litoral Mediterráneo e as illas, contan con explotacións máis pequenas: menos de 12 hectáreas de media en Galicia, País Vasco ou Murcia, e de 5 hectáreas na Comunidade Valenciana e Canarias.

Nestas explotacións o réxime de tenza establece a relación entre propiedade e explotación ou uso da terra. Pode distinguirse entre tenza directa (explotación traballada polos seus propietarios), arrendamento (se explotan terras alleas a cambio dunha renda anual) e parzaría (se explotan terras a cambio dunha porcentaxe da colleita). Na actualidade, un 70% das terras cultivadas mantéñense en tenza directa e tende a desaparecer o sistema de parzaría (só un 2% do total).

          Un medio para conseguir explotacións agrarias rendibles de dimensión suficiente foi a creación de cooperativas, en que os propietarios son socios ou cooperativistas, que poñen as súas terras ou a súa produción en común. Nalgúns casos compártense as tarefas do campo, pero predominan as dedicadas a transformar os produtos (elaboración de viños e aceites, por exemplo) e comercializalos. 

TÉCNICAS AGRARIAS

As técnicas e os sistemas agrarios experimentaron cambios desde a década de 1960, xa que a agricultura española actual coñeceu un intenso proceso de modernización, o que permitiu elevar a súa eficiencia. As transformacións máis importantes son:

Unha crecente especialización do territorio nos cultivos para os que teñen meiores condicións competitivas, abandonando o resto. De esto deriva a substitución do policultivo polo monocultivo, que provoca maior rendabilidade para o agricultor, aínda que a cambio, os riscos son superiores en caso dunha mala colleita ou se se produce un descenso de prezos neste produto.

Maior investimento de capital para incorporar maquinaria (tractores, colleitadoras, motores para rega, etc.), produtos químicos (fertilizantes, herbicidas, praguicidas, etc.) ou semente seleccionadas e transxénicas, manipuladas xeneticamente. Este tipo de investimentos reduce a necesidade de traballadores e aumenta os rendementos, aínda que tamén pode ter consecuencias negativas: os residuos químicos poden contaminar o solo ou as augas, e existe un debate sobre os posibles riscos para a saúde derivados do concurso de productos transxénicos.

Forte incremento da superficie en regadío, que de ocupar pouco máis dun millón de Hectáreas en 1900, duplicou esa cifra en 1970 e hoxe supera os 3,4 millóns. Este aumento permite multiplicar ata por seis as produccións obtidas en secaño, pero tamén provoca a sobreexplotación de certos acuíferos e crecentes conflitos pola auga.

Incorporación de novas técnicas de cultivo, como o enarenado ou o cultivo baixo plástico. No enarenado altérnanse capas de area e esterco, permitindo cultivar terrras moi pouco fértiles; sobre todo, no sureste peninsular. O cultivo baixo plástico asóciase ao uso de técnicas avanzadas como o cultivo hidropónico, sen solo, a rega por goteo, ou a creación de microclimas controlados a distancia con medios informáticos.

GANDEIRÍA

A gandería ocupa un alto porcentaxe do valor final da produción agraria, un 40% contra un 60% da agricultura. O crecemento do sector ben motivado polos seguintes elementos:

A modernización das explotacións 

A independencia do sector con respecto ás outras actividades agrarias, ó deixar de ser un complemento para a agricultura: abono, traballo,…

Traballo máis intensivo: pensos, estabulación,…

Especialización gandeira tanto rexional como polas especies máis axeitadas a cada produción.

Precisamente as especies máis destacadas na gandería española son:

Gando vacún. Un 80% da cabana bovina se adica á produción de carne e un 20% á producción de leite. A España húmida é por tradicional zona principal para este gando, debido á presenza de abundantes pastos, aínda que hoxe debido á estabulación e o uso de pensos tamén se pode producir noutras rexións.

Gando ovino. Hoxe non é tan importante a produción de lá como antes e medrou en cambio a produción de carne de cordeiro e de leite para queixos. Segue existindo pero diminúe cada vez máis a tradicional gandería trashumante. A zona de produción é o interior da península. Vencellado a este está o caprino que se adica tamén á produción de carne e leite para queixo e só ten importancia en zonas montañosas.

Gando porcino. A produción máis importante en canto a valor son todos os derivados do porco ibérico criado nas dehesas salmantinas e extremeñas de xeito extensivo. Aínda que tamén na produción de carne noutras moitas granxas preto dos centros de consumo, de xeito intensiva, en granxas, por exemplo en Cataluña.

Gando aviario. Se trata sobre todo de granxas intensivas de galiñas preto dos centros de consumo, sobre todo en Cataluña. Oriéntase tanto á produción de carne como de ovos. Tamén hai en menor medida granxas de pavos, parrulos e avestruces.

POLÍTICA AGRARIA COMÚN (PAC)

Para solucionar os problemas do sector primario, básico para soster a autonomía alimentaria de Europa, empezouse a deseñar esta política dentro da Unión Europea, que ten como principais eixos de actuación os seguintes:

Subvencións ós produtos agrarios que intentan garantir uns ingresos mínimos ós produtores (cereais, leite,…).

Optimización da propiedade agraria mediante políticas de concentración parcelaria.

Reducción da superficie agraria ou da produción naqueles sectores onde se producían excedentes non consumidos: leite, viñedo).

Axudas á modernización das explotacións e rexuvenecemento da poboación agraria.

Promocionar a diversificación económica nas zonas rurais: turismo, artesanía.

TOMADO DE:

https://sites.google.com/site/xeomasabelen/ii-actividades-economicas/i-1-sector-primario/a-agricultura/a-estrutura-agraria-e-as-sus-transformacions-recentes

cambios e permanencias no sector primario; contidos temáticos ppau

28 Xaneiro, 2013

BLOQUE II.- TERRITORIO E ACTIVIDADES ECONÓMICA

1.- CAMBIOS E PERMANENCIAS NO SECTOR PRIMARIO

TEMA: USOS DO SOLO E A SÚA DISTRIBUCIÓN: TIPOS E FACTORES EXPLICATIVOS

EVOLUCIÓN DO TERCIARIO E PRODUCCION AGRARIA HOXE

Ata o século XIX, todos os países mantiñan un predominio do sector primario (o que inclúe as actividades agrarias e outras ligadas á extracción de recursos naturais, como a pesa e a explotación forestal), e boa parte da súa poboación activa dedicábase a obter alimentos e outros bens de primeira necesidade. Só entón, algúns países iniciaron un proceso de industrialización, que fixo que o sector secundario se convertese no máis importante dentro do seu territorio.

Nas últimas décadas, os países desenvolvidos mantiveron a redución progresiva do sector primario, e agora tamén do secundario fronte ao rápido crecemento do sector terciario ou de servizos. Na actualidade o sector primario só dá emprego ao 4,5% dos ocupados en España, e xera unha proporción algo inferior (4%) do PIB; moi por debaixo do secundario (29% dos ocupados) e, sobre todo, do terciario (66%).

De todos os xeitos, a producción final agraria é hoxe un 30% superior á de hai un cuarto de século grazas ao seu maior grao de tecnificación que permite aumentar a productividade do traballo e, pese á perda de importancia dentro da economía española e a dos restantes países desenvolvidos, as actividades do sector primaria aínda manteñen un gran valor estratéxico (autonomía alimentaria, achega de materias primas, manter poboación e emprego en áreas rurais, preservar o medio ambiente…). Por todos estes motivos, a Unión Europea mantén desde hai décadas unha Política Agraria Común (PAC), que busca a supervivencia desta actividade influíndo decisivamente sobre o sector agrario español.

OS GRANDES TIPOS DE USOS DO SOLO

Os máis de cincuenta millóns de hectáreas do territorio español destínanse a diferentes usos, o que xera diversos tipos de paisaxes. A grandes trazos, identifícase cato grandes tipos de usos de solo:

– As terras labradas, ocupadas por diferentes cultivos, comprenden algo máis de 16 millóns de hectáreas (34% da superficie total). Esténdese, sobre todo, polas grandes cuncas e vales interiores, de relevo predominantemente chan ou ondulado vales do Ebro, Douro, Texo, Guadiana, Guadalquivir), algunhas depresións interiores (Bierzo leonés, Baza e Guadix en Granada, Antequera en Málaga, etc.) E o litoral mediterráeno. Son, en cambio, escasas tanto

nas rexións do norte peninsular, coma nas áreas de montaña e o arquipiélago canario. Neste último, as condicións climáticas, topográficas ou a escasa fertilidade do solo dificultaron sempre a súa posta en cultivo, ou bne produciuse o seu abandono recente debido aos seus escasos rendementos ou á competencia doutros usos.

– Os prados e pastos ocupan uns 8 millóns de hectáreas (17% da superficie total). Están destinados á produción de herba para alimento do gando, e ocupan as áreas máis húmidas, topográficamente accidentadas ou con solos de pouca calidade para o cultivo. Pódense distinguir tres tipos de situacións:

· As pradarías permanentes constitúen o uso máis característico do solo nas rexións de clima oceánico próximas ao litoral cantábrico, desde Galicia ao País Vasco, e están asociadas a unha importante gandaría vacúa.

· No oeste da Península Ibérica predominan os pastos estacionais, verdes nos períodos chuviosos, pero que secan no verán; isto permitiu manter unha gandaría máis diversificada (bovina, ovina e porcina) e de carácter extensivo.

· Nos cumes das principais cordilleiras, onde desaparece o bosque polas baixas temperaturas e a pobreza dos solos, aparecen os pastos de altura, utilizados tradicionalmente por unha gandaría trashumante -principalmente ovina- que se traslada a eles no verán desde as terras máis baixas e cálidas.

– As áreas forestais, que se corresponden con bosques de especies caducifolias ou perennifolias, ocupan 15 millóns de hectáreas (32% da superficie total). A súa densidade é maior nas rexións máis húmidas, así como nas principais cadeas montañosas da Península e os arquipiélagos, que son tamén as áreas menos transformadas pola acción humana. Permiten a explotación da madeira e doutros produtos complementarios (cortiza, froitos, etc.), así como a súa utilización para a caza.

– Os restantes usos do solo suman outros 8,4 millóns de hectáreas (que constitúe o 17% da superficie total). Nesta sección inclúense desde os terreos ermos improdutivos ata as áreas urbanizadas, as ocupadas por infraestruturas (como son aeroportos, portos, estradas, ferrocarrís) e os espazos hídricos de auga doce e non mariños (lagos, ríos e encoros).

FACTORES EXPLICATIVOS DA DISTRIBUCIÓN DE USOS DO SOLO

A distribución dos usos do solo en España vén determinada por varios factores:

– As condicións naturais: En España distínguense tres dominios:

· O dominio atlántico, de clima húmido, que conta coa presenza de prados e bosques.

Esténdese polo norte e oeste peninsular, degradándose cara ao interior.

· O dominio mediterráneo, localizado no resto da Península e as illas Baleares. Caracterízase

pola existencia dunha estación seca no verán, e mostra un predominio das terras labradas.

· O dominio subtropical, nas illas Canarias, que ten na aridez o principal factor limitante para os cultivos e o bosque, agás nas zonas que están expostas aos ventos alisios.

– Outra división é a existente entre áreas montañosas e chairas. Nas primeiras, as condicións especiais de elevada altitude e pendente, solos pouco profundos e descenso térmico favorecen un uso do solo para pastos e bosques. En cambio, nas chairas, a ocupación humana foi históricamente máis intensa, polo que predominan as terras cultivadas. Exceptúanse as penechairas occidentais, onde os solos son de pouca calidade, o que explica o seu uso para pastos e non para cultivos.

– A evolución histórica e a estrutura da propiedade. Na econocía de subsistencia, cultivos, pastos e bosque complementábase, poñéndose en uso a maior superficie de terra posible para asegurar a alimentación da poboación. O desenvolvemento da economía de mercado, desde hai máis dun século, conduciu ao abandono das terras de cultivo pouco rendibles e a súa substitución por pastos destinados a alimentar o cada vez máis demandado gando; tamén produciu a destrución de certos bosques compensada coa repoboación doutros, o que produciu cambios no mapa de usos do solo.

Nos territorios dominados pola gran propiedade, son habituais os usos extensivos con poucos rendementos por hectárea, pero con investimentos de traballo e capital escasos, que os fan rendibles. En troques, a pequena propiedade asóciase a usos máis intensivos do solo para poder subsistir con pouca terra, pero maiores rendimentos.

TOMADO DE:

http://noespazoenotempo.webnode.es/

MAPA CONCEPTUAL BLOQUE II TEMA 1

USOS DO SOLO E FACTORES EXPLICATIVOS

IDEM EN CASTELLANO

LOS USOS DE LOS SUELOS Y SU DISTRIBUCIÓN: TIPOS Y FACTORES EXPLICATIVOS.

Hasta el s.XIX los países mantenían un predominio del sector primario, y buena parte de su población activa se dedicaba a obtener alimentos y otros bienes de primera necesidad. Luego algunos países iniciaron un proceso de industrialización, que hizo que el sector secundario se convirtiese en el más importante.

En las últimas décadas, los países desarrollados fueron abandonando el sector primario y el secundario frente al rápido crecimiento del sector terciario. En la actualidad el sector primario da empleo al 4’5% de los ocupados en España, y genera una proporción inferior del PIB; por debajo del secundario y del terciario.

Sin embargo, la producción agraria es hoy un 30% superior a la de hace ¼ de siglo, gracias a su mayor grado de tecnificación, lo que permite aumentar la productividad del trabajo y que las actividades del sector primario aún mantengan un gran valor estratégico. Debido a esto la U.E mantiene desde hace décadas una Política Agraria Común, que busca la supervivencia del sector y que es decisiva en el caso español.

Las múltiples hectáreas del territorio español se destinan a diferentes usos, que originan diversos tipos de paisajes. Se diferencian 4 grandes tipos de usos de suelo:

·Las tierras labradas. Están ocupadas por diferentes cultivos. Se extienden por: las grandes cuencas y valles interiores, algunas depresiones interiores y el litoral mediterráneo. Son escasas en el norte peninsular, las áreas montañosas y el archipiélago canario. En este último, las condiciones climáticas, topográficas o la escasa fertilidad del suelo dificultaron su puesta en cultivo o favorecieron su abandono.

·Los prados y pastos. Están destinados a la producción de hierba para alimento del ganado. Ocupan las áreas más húmedas, accidentadas o con suelos de poca calidad para el cultivo. Se pueden distinguir 3 tipos de situaciones: las praderías permanentes, los pastos estacionales o los pastos de altura.

·Las áreas forestales. Se corresponden con bosques de especies caducifolias o perennifolias. Su densidad es mayor en las regiones más húmedas o en las principales cadenas montañosas, que son también las áreas menos transformadas por la acción humana. Permiten la explotación de la madera y de otros productos complementarios, así como practicar la caza.

·Los restantes usos del suelo. Aquí se incluyen desde los terrenos yermos improductivos hasta las áreas urbanizadas, las ocupadas por infraestructuras y los espacios hídricos de agua dulce.

La distribución de los usos del suelo en España viene determinada por varios factores. Por un lado están las condiciones naturales, donde podemos distinguir 3 dominios:

·El dominio atlántico. Se trata de un clima húmedo con presencia de prados y bosques. Se extiende por el norte y oeste peninsular, degradándose cara al interior.

·El dominio mediterráneo. Se encuentra en el resto de la Península y en las islas Baleares. Se caracteriza por tener 1 estación seca en el verano. Predominan las tierras labradas.

·El dominio subtropical. Estamos a hablar de las islas Canarias. La aridez dificulta el desarrollo del bosque y de los cultivos a excepción de las zonas sometidas a los vientos alisios

Otro factor de la distribución de los suelos es la diferenciación entre áreas montañosas y las llanuras. En las primeras, los suelos son poco profundos y se producen descensos térmicos que favorecen la aparición de pastos y bosques. En las llanuras, la ocupación humana hace que predominen las tierras cultivadas.

Como último factor encontramos la evolución histórica y la estructura de la propiedad. En la economía de subsistencia, cultivos, pastos y bosques se complementaban. El desarrollo de la economía de mercado condujo al abandono de las tierras de cultivo poco rentables y a la substitución por pastos, destinados a alimentar al sector ganadero; también provocó la destrucción de ciertos bosques compensada con la repoblación de otros. En lo referente al 2º punto de este último factor, la gran propiedad se asocia a usos extensivos con inversiones de trabajo y capital escasos, mientras que la pequeña propiedad a usos más intensivos pero con mayores rendimientos.

 OUTRA VERSIÓN

TEMA: USOS DO SOLO E A SÚA DISTRIBUCIÓN: TIPOS E FACTORES EXPLICATIVOS

Os máis de cincuenta millóns de hectáreas do territorio español destínanse a diferentes usos . A grandes trazos diferéncianse os seguintes tipos.

Os terreos agrícolas ocupan un 34% da superficie:

Terras de labor: cultivo de cereais, legumes, tubérculos e terras en barbeito. Son as Depresións do Ebro e Guadalquivir e as chairas das dúas mesetas.

Cultivos permanentes: froiteiras, oliveiras e vides. Están nos Sur peninsular e na costa mediterránea.Sistemas agrícolas heteroxéneos. Coexisten cultivos anuais e permanentes. Distribuídos por todo o territorio.

A vexetación herbácea ocupa un 17% da superficie:

Pastos naturais, de baixa produtividade e matorrais, con vexetación baixa e pechada.

Pradarías permanentes. Son propias de zonas de clima oceánico e son cultivadas especialmente para alimentar á gandería de vacún.

Os bosques ocupan o 32% da superficie. Poden ser de especies caducifolias ou perennifolias. A súa densidade é maior nas rexións húmidas e das montañas- Permiten a explotación madereira e produtos complementarios 8 cortiza, froitos9, así como a súa utilización para a caza.

As zonas húmidas ocupan un 1%. Trátase de humedais e superficies de auga que inclúen: zonas pantanosas, encoros, marismas, turbeiras e salinas.

Zonas con escasa vexetación: 16%. Rocha, tundra, terras baldías, praias, áreas queimadas, zonas urbanas e redes viarias.

Cabe sinalar que hai toda unha serie de factores que explican que a superficie do terreo se adique a unha ou outra desas actividades ante sinaladas. Estes factores son por un lado físicos e por outro humanos.

Factores físicos:

Relevo. Por exemplo as zonas montañosas con forte pendente soen estar dedicadas á uso forestal xa que non poden ser cultivadas de xeito doado.

Clima: Por exemplo, os prados ou os cultivos que precisan de moita auga son máis frecuentes nas zonas con clima atlántico polas súas abundantes precipitacións.

Solos: Hai solos máis ricos que outros e polo tanto onde se obteñen maiores beneficios se se cultivan mentres que noutros solos sucede o contrario.

Como resultado da combinación destes factores aparecen os seguintes dominios naturais:

O dominio atlántico, de clima húmido, que conta coa presenza de prados e bosques. Esténdese polo norte e u oeste peninsular, degradándose cara ao interior

O dominio mediterráneo, localizado no resto da Península e nas Illas Baleares. Caracterízase pola presenza dunha estación seca no verán en el predominan as terras labradas

O dominio subtropical nas Illas Canarias, que ten na aridez o principal factor limítante para os cultivos e o bosque, agás as zonas que están expostas aos ventos alisios.

Tamén poderíamos facer outra división ente áreas montañosas e chairas. Nas primeiras, os factores explicados anteriormente fan que a predominancia sexa de bosque e pastizais. En cambio, nas chairas a explotación e ocupación foi máis intensa, o que explica a hexemonía das terras cultivadas, agás nas chairas occidentais, onde os solos de pouca calidade explican o seu uso para pastos.

Factores históricos e estrutura da propiedade

Na economía de subsistencia, cultivos, pastos e bosques complementábanse, poñendo en uso a maior superficie da terra posible. O desenvolvemento dunha economía orientada ao mercado conduciu ao abandono das terras menos rendibles e a súa substitución por pastos destinados a alimentar a unha cada vez maior demanda de gando para carne e leite; tamén produciu a destrución de certos bosques, compensada en parte coa repoboación doutros, especialmente con árbores de alto rendemento, o que trouxo numerosos cambios no mapa de usos do solo.

Ademais, nos territorios dominados pola gran propiedade son habituais os usos extensivos, con poucos rendementos por hectárea, pero con investimentos escasos en capital e traballo, que os fan rendibles. Onde domina a pequena propiedade aparecen usos máis intensivos do solo, para poder subsistir con pouca terra, pero con maiores rendementos.

TOMADO DE:

https://sites.google.com/site/xeomasabelen/ii-actividades-economicas/i-1-sector-primario/a-agricultura/usos-do-solo-e-a-sua-distirbucion-tipos-e-factores-explicativos